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Triglicéridos: Lo que debes saber para cuidar tu salud metabólica

El objetivo principal

Durante las consultas de valoración o perfil de salud, uno de los parámetros más importantes que revisamos son los triglicéridos. Los niveles elevados de estas grasas en sangre pueden aumentar el riesgo de padecer diabetes, pancreatitis y enfermedades cardiovasculares, por lo que mantenerlos bajo control es fundamental para preservar la salud metabólica.

¿Qué son los triglicéridos?

Los triglicéridos son un tipo de lípidos (grasas) que circulan en la sangre y cumplen un papel esencial: almacenan energía que el cuerpo utiliza entre comidas. En niveles normales, son necesarios para el funcionamiento celular, hormonal y energético.

Cuando ingerimos más calorías o carbohidratos de los que necesitamos, el cuerpo los convierte en triglicéridos y los almacena en el tejido adiposo. Más adelante, las hormonas los liberan como fuente de energía. El problema ocurre cuando esta energía almacenada no se utiliza, y los niveles se mantienen elevados de forma crónica.

¿Qué causa triglicéridos altos?

Existen múltiples causas, pero los principales factores asociados son:

  • Exceso en el consumo de azúcares y carbohidratos refinados.

  • Sobrepeso u obesidad, especialmente abdominal.

  • Sedentarismo o falta de actividad física regular.

  • Consumo excesivo de alcohol.

  • Enfermedades como diabetes tipo 2, hipotiroidismo, síndrome metabólico o enfermedad renal crónica.

  • Algunos medicamentos, como corticosteroides, estrógenos o ciertos antihipertensivos.

¿Cuál es la mejor manera de disminuir los triglicéridos?

En la mayoría de los casos, los niveles elevados pueden corregirse con cambios en el estilo de vida, antes de requerir medicación. Solo en casos de hipertrigliceridemia severa (>500 mg/dL) o con alto riesgo cardiovascular se considera tratamiento farmacológico.

Las estrategias más efectivas incluyen:

Ejercicio regular

  • Realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física moderada la mayoría de los días de la semana, o 45 minutos tres veces por semana a intensidad más alta.

  • El ejercicio ayuda a reducir los triglicéridos y aumentar el colesterol HDL («bueno»).

  • Incorpora actividad física en tu rutina diaria: subir escaleras, caminar más, estacionarte más lejos o realizar pausas activas en el trabajo.

Reduce el consumo de azúcares

  • Evita azúcar añadida, harinas blancas y productos con fructosa (refrescos, pan dulce, jugos industrializados).

  • Los carbohidratos simples elevan rápidamente los triglicéridos al aumentar la conversión hepática de glucosa en grasa.

Controla tu peso

  • Bajar de peso, incluso un 5 a 10% del peso corporal, puede reducir significativamente los niveles de triglicéridos.

  • Reducir las calorías totales es una estrategia efectiva para normalizar los niveles lipídicos.

Alimentación saludable

  • Prefiere grasas saludables: utiliza aceites vegetales como oliva, canola o aguacate.

  • Aumenta el consumo de pescado azul (como salmón, sardina o atún) rico en ácidos grasos omega-3, que reducen los triglicéridos y la inflamación sistémica.

  • Evita grasas trans o hidrogenadas, presentes en frituras, empanizados o alimentos procesados.

  • Prioriza frutas, verduras, legumbres y cereales integrales para un metabolismo equilibrado.

Limita o evita el alcohol

  • El alcohol tiene un efecto directo sobre los triglicéridos, aumentando su síntesis hepática.

  • Si tus niveles están elevados, lo ideal es evitar completamente su consumo hasta normalizarlos.

Enfoque integrativo para el control de triglicéridos

Desde la medicina integrativa, el tratamiento no se enfoca únicamente en los números del laboratorio, sino en la modulación del metabolismo y la inflamación. Algunas estrategias complementarias con evidencia científica incluyen:

  • Suplementación con omega-3 (EPA y DHA): en dosis de 1–4 g/día puede reducir los triglicéridos hasta un 30% (Am J Clin Nutr, 2022).

  • Control del estrés crónico: la elevación sostenida de cortisol favorece el aumento de triglicéridos. Técnicas como respiración consciente, meditación o yoga ayudan a equilibrar el eje metabólico.

  • Sueño reparador: dormir entre 7–8 horas por noche mejora la sensibilidad a la insulina y el perfil lipídico.

  • Monitoreo regular: revisa tus niveles cada 6–12 meses como parte de tu check up integral.

Conclusión

Los triglicéridos son esenciales para la energía del cuerpo, pero en exceso se convierten en un riesgo silencioso para la salud metabólica y cardiovascular. Mantener niveles adecuados depende en gran medida de la alimentación, la actividad física, el descanso y el manejo del estrés.

Recuerda que este y otros padecimientos suelen ser asintomáticos; por eso, es importante realizar tu chequeo anual con tu médico para evaluar si necesitas ajustes en el estilo de vida o, en algunos casos, tratamiento médico.
Tu salud metabólica es un reflejo de tu estilo de vida.

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RECUERDE: Cualquier recomendación que aquí se pueda dar es provisional, de carácter informativo y no puede ser interpretada como una consulta médica ni como un diagnóstico. Los tratamientos aquí mencionados pueden no ser los indicados para usted. La mejor opinión sobre su salud es la emitida de manera individual por su Médico internista de cabecera. Si usted tiene síntomas de alguna enfermedad o una emergencia médica diríjase a la sala de emergencias más cercana para ser diagnosticada y atendida como tal en el tiempo y la forma debidos.

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